
Las promesas son palabras pensadas y dichas al viento, que las desvía del camino que deben recorrer para ser cumplidas, es por eso que ocurren las desilusiones... Entonces, ¿deberíamos decir que la culpa es del viento por no hacer llegar las promesas a destino, o que cuando hay tormentas las desilusiones son más grandes?
No hay comentarios:
Publicar un comentario